linea
Hoy arranca el nuevo ciclo... | Por Leni González | La Nación (Abril 2016)

Nuevas obras cortas para esta modalidad que se convirtió en un clásico del domingo para los teatreros. 

"Cada nueva edición tiene una identidad que la separa de las anteriores y esta vez, creo que está dada por la estética de la diversidad, la convivencia de distintos estilos y también, la presencia del teatro nacional y la revisita de los clásicos", dice Monina Bonelli, actriz, directora y creadora, junto a Cristian Scotton, de Teatro Bombón o el festival permanente de obras cortas producido por ILU/La Casona Iluminada, desde 2014.

Desde hoy, todos los domingos hasta el 22 de mayo, de 17 a 21, podrán verse diez obras de teatro y danza de media hora de duración, de las cuales cuatro son estrenos: Landrú, de Roberto Perinelli (el autor de Desdichado deleite del destino y La cena es fan del ciclo), con dirección de Corina Fiorillo, coreografía de Mecha Fernández y actuaciones de Malena Figó, Claudio Da Passano y Nelson Rueda; Las de Barranco, el clásico rioplatense de Gregorio de Laferrère en versión breve de Alfredo Allende y Toto Castiñeiras, con Julieta Carrera, Teresa Murias y Corina Romero; Cabezas contra el asfalto, de la cuentista Samanta Schweblin (Un hombre sin suerte), una adaptación de Pablo Elías Quiroga, además el director, y Jorge Eiro, el único intérprete; y cuarto, el musical Coro municipal de niños, de y por Virginia Kaufmann con el acompañamiento de la arpista Sonia Álvarez y la dirección de Lala Mendia.

Las otras seis piezas fueron estrenadas en anteriores ediciones del festival: Mis tres hermanas, inspirada en la obra de Chéjov con la mirada de Marcelo Savignone, con Mercedes Carbonella, Merceditas Elordi y Marta Rial; Nuestros hijos, versión libre de Adrián Canale sobre la obra de Florencio Sánchez y las actuaciones de Tian Brass, Marina Fantini, Mariela Finkelstein, Melisa Pilla y Ximena Viscarret; y La amiga invisible, el encuentro de dos vecinas por Leticia González de Lellis y Malena Figó, dirigidas por Osqui Guzmán.

El dúo de dramaturgo y director que componen Andrés Binetti y Mariano Saba (los de la Trilogía argentina amateur: La patria fría, Después del aire y Al servicio de la comunidad) vuelve a presentar Cabeza de chancho, ambientada en una oficina porteña en los años treinta, con Roberto Capella, Osvaldo Djeredjian, Laura Igelko, Ezequiel Lozano y Juan Pasacarelli; el director Eiro reaparece también con Rincón, con Darío Guersenzvaig y Manuela Méndez como dos animadores de fiestas; y, por último, Garpa, una pieza de danza de Aymará Abramovich y Nicolás Bolivar dirigida por Pedro Antony, con la interpretación de los dos autores más Juan Manuel Cabrera.

En resumen, una chance de domingo diferente con propuestas originales creadas a partir de los espacios ofrecidos por los tres pisos de esta casona art noveau donde, en forma simultánea, se presentan obras para no más de 30 espectadores por sala quienes, a su vez, pueden rotar de una a otra, cafecito de por medio.Y no se termina en mayo sino que termina y recomienza el ciclo de dos meses hasta fin de año.

"Si bien se trata de una propuesta de creación site-specific, es decir, que nació y se estructuró de acuerdo al espacio de una casa antigua, también puede moverse y circular por otros lugares. Por ejemplo, perfectamente podría hacerse en una escuela o en un hotel, es decir, en donde los espectadores tengan un recorrido y contacto cercano con las obras", dice Bonelli. Efectivamente, este año el festival pasará por otros ámbitos: se muda en junio al Club de Teatro Defensores de Bravard (Bravard 1178, Parque Centenario) y más adelante, compartirá la experiencia en Montevideo y Santiago, Chile. La autogestión y el formato de media hora en espacios no convencionales, el formato "bombón" prendió y sigue creciendo.