linea
Las de Barranco | Por Victoria Cestau | Lucarna La revista (Abril 2016)

Teatro Bombon es un festival permanente de obras cortas creado en 2014 y producido por La Casona Iluminada donde funcionan distintos talleres y cursos. En esta oportunidad, se invitó a distintos artistas nacionales de renombre a crear obras de hasta 30 minutos. 

Creer que toda obra teatral responde exclusivamente a un acontecimiento político es equivocado, sin embargo negarlo es aún mucho peor. Parecería que los clásicos siempre vuelven y esta vez no es la excepción. Cada vez más, en los teatros porteños, se ve la necesidad de plasmar metodologías populares de actuación en las que el actor cobra un protagonismo central. Quizás el teatro refleja la necesidad que tenemos de apropiarnos de nuestras realidades, y una vez más demostrar que lo político (no entendido como política partidaria) nos compromete a todos, desde pequeños y grandes escenarios que construimos día a día.

Una de las obras más representadas del siglo XX, escrita por uno de los autores más talentosos de nuestro teatro nacional es Las de Barranco de Gregorio de Laferrère. La obra tuvo su origen en un monólogo que el autor escribió para la actriz Orfilia Rico y que luego se convirtió en una pieza de cuatro actos que se estrenó en el Teatro Moderno el 24 de abril de 1908. Es clave en el desarrollo de la dramaturgia local ya que ilustra una familia de clase media baja venida a menos que quiere aparentar un bienestar económico y social que no tienen, además, deja entrever el rol de la mujer al interior del funcionamiento familiar. 

En esta ocasión Las de Barranco se repone bajo la dirección del talentoso Toto Castiñeiras, reconocido clown, en el Teatro La Casa Iluminada de calle Corrientes. 

Esta obra es una comedia tragicómica que, según teóricos como Osvaldo Pellettieri, pertenece al género grotesco. Presenta de manera breve la historia de la viuda doña María y sus tres hijas -Carmen, Manuela y Pepa- que deben sobrevivir luego de la muerte del capitán Barranco. Para ello, se valen de la pensión del gobierno, el subalquiler de algunas habitaciones de la casa y los regalos que gracias a las seducciones de Carmen conceden distintos galanes que pasan a visitarlas. 

Fiel al género, la obra se desarrolla en universo mixturado por lo cómico y lo trágico con una puesta magnífica. Los vestuarios y la estética nos sumergen en un mundo venido a menos, donde las tensiones y conflictos de esta familia se desatan en colores vivos, gritos y situaciones cómicas, alrededor de una escenografía absurda pero verosímil al interior de la pieza. Tres grandes actrices muestran en un espacio pequeño y próximo a los espectadores, los delirios, las peleas y los momentos descollantes de esta familia liderada por mujeres. Las herramientas actorales de las protagonistas son vastas, varios aspectos técnicos y metodológicos de distintas escuelas se proyectan sobre un escenario que nos incluye. 

La relectura que hace Toto Castiñeiras es realmente excelente. La obra en treinta minutos logra atravesarnos. Reflexiones vigentes, personajes grotescos pero actuales al mismo tiempo y una puesta que resignifica el espacio de la antigua casona, forman parte de una obra que no tiene desperdicio. 

El rol de las mujeres en la familia y en la sociedad, los estereotipos de lo femenino, su poder y su lucha son todos temas que desde el humor nos invitan a pensarnos desde otro ángulo. 

La obra se presenta en el marco del festival permanente: Teatro Bombón.