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El humor y su lado oscuro | Diario El Atlántico, Argentina (05/01/12)

El clown del Cirque du Soleil repone “Finimondo” y vuelve a dirigir con “El susto 1813”. Dos obras en las que la risa no estará ausente...al igual que el suspenso.
 
El reconocido clown del Cirque du Soleil, Toto Castiñeiras vuelve a su ciudad natal con una reposición y un estreno para las salas locales. De jueves a domingos a las 21 será “Finimondo” y a las 23 –los mismos días- dirigirá “El susto”; ambas en El Club del Teatro (Rivadavia 3422).   

La primera, tuvo una exitosa reposición el año pasado, cuando después de 10 años volvió a los escenarios locales para brindar funciones durante sólo una semana. Además de llenar todas las noches, el trabajo le valió nominaciones como Mejor Unipersonal Dramático y Mejor Actor para los Premios Estrella de Mar 2011. 

Si bien la historia y el personaje son los mismos, algunas cuestiones han cambiado en este año. “Esta reformulada porque la pude mostrar afuera, lo cual me permitió nuevas experiencias. Siempre que lo llevo al exterior vuelvo con el espectáculo casi sin texto porque afuera el lenguaje del cuerpo se me potencia, por eso quizás este sea un poco más similar al del ´99, cuando lo estrené: tiene un poco más la sensación de que lo corporal está antes que la palabra”, afirmó. 

Al igual que “Finimondo”, "El Susto, 1813" apela a la comedia, pero de una forma oscura. La obra está basada “en historias oídas a través de los muros y en ella se revela un secreto guardado en un aljibe del Buenos Aires colonial. Un general iluminado. Un teniente ensombrecido. Entre ellos dos hay una mujer despierta que sueña con ser soldado”, según su argumento.
“Es un relato sobre la vida, la muerte y lo intermedio es tan antiguo como el miedo: el que se infunde y el infundido”, explica Toto, para quien esta pieza teatral tiene varios significados.
 

“Por un lado me permitió trabajar con la actriz marplatense Mariela Acosta y volver con mi antigua compañía y amigos como Pablo Palavecino y José Luis Arias. Además, me permite seguir ejercitando mi parte como director teatral y dramaturgo, que es más compleja que la que ejerzo como clown, que es un género menos riesgoso que el teatro, porque ya tiene sus recetas y códigos preestablecidos”. 

Y, también, le significó “retomar un trabajo sobre Sheakespeare, trabajar el humor trágico, generar hilaridades desde la tragedia y realizar una profunda investigación sobre la Batalla de San Lorenzo, sobre San Martín y sus orígenes. Fueron casi tres años de compartir material y averiguar para poder meternos en la época y en la cabeza de una mujer que vive en su casa colonial y siente lo que pasa en la calle en esa época de revolución. Incluso, imaginamos un inframundo dentro del aljibe de su patio”, detalló. 

“Es un Hitchkock argentino de época”, definió y es por eso que está en sus planes hacer una especie de saga. “Queremos seguir trabajando sobre el suspenso y el humor, con otras épocas de la historia argentina”, anunció. 

Detrás y delante de “Quidam”   

En 2011, Castiñeiras debutó como Couch de actuación para la versión estadounidense de “Quidam” del Cirque Du Soleil, experiencia que definió como “muy buena” y “rara” ya que “el trabajo que haces en un grupo de personas, se veía reflejado en las reacciones de ocho mil, que son el público. Sentís que magnifican las herramientas con las que uno cuenta, que son las mismas con las que trabajo en mis espectáculo acá, pero para un público más reducido”, indicó, quien luego de esta temporada, llevará sus obras a Buenos Aires para presentarlas de marzo a julio, y luego viajará a Hawaii para reincorporarse en su labor de payaso dentro de “Quidam”. 

Majo Garufi.

Finimondo es un espectáculo teatral de clown trágico para adultos en el cual el espectador se encuentra con un payaso especialista en un número cómico de sombreros, que escapa de la Rusia bolchevique y pasea su circo por el mundo, compitiendo con su hermano por el amor de una contorsionista. Antes de una función descubre una traición y elabora un plan demencial de venganza que comienza cuando el telón se abre. Y actúa ante un público que se convierte en su cómplice involuntario.